Mañana y pasado se realiza la III Cumbre de los países de América del Sur y los países Árabes, ASPA. Además de declarar feriados, el gobierno ha difundido por varios medios que todos los habitantes de la capital que puedan, se vayan de Lima a hacer turismo a las provincias.
El objetivo además de seguridad y circulación, es distender dos grandes huelgas nacionales significativas: la de los maestros y la de los médicos. Es contradictorio que mientras el Presidente da la bienvenida a los mandatarios árabes señalando que la estrategia del gobierno es crecimiento económico con inclusión social, tenga a los dos sectores más importantes del país luchando por salarios justos.
Es que con Juntos, Pensión 65, Beca 18, etc., programas sociales súper focalizados y diminutos, no se logra la redistribución de renta que reclama la población en las calles. Por eso se da la bienvenida a 700 empresarios para el encuentro de inversionistas paralelo al de Jefes de Estado, ofreciendo estabilidad jurídica y macroeconómica en medio de protestas.
Aparte tengo la impresión de que la gente ve lo del ASPA como una de los eventos importantes que se hacen en el Perú desde que es alumno disciplinado del FMI. Pero no tiene ni idea de que entre ambos bloques lo común son las reservas energéticas y el extractivismo.
Países más, países menos de estas regiones producen y exportan materias primas. Por ello el intercambio comercial es marginal. No hay mayor industria, así que los negocios que pueden promoverse se centran en sectores primarios y financiero.
No podemos hablar de una Cumbre Unasur – Árabes, más política, porque hay dos visiones de integración en esta parte del planeta. Unasur está partido en dos, los países TLC por un lado (Colombia, Chile y Perú) y los países Mercosur por otro.
Además, con todo y todo, la Cumbre antes de realizarse ya está definida. Su declaración final fue negociada hace unos días en Nueva York en el marco de la ONU, y al igual que la de Doha y Brasilia promoverá inversiones y acuerdos comerciales, sazonado con cooperación, lucha contra la pobreza, desarrollo sostenible y un largo etc.
Otra cosa que la gente percibe es que los países árabes están bastante movidos, y las guerras civiles y luchas religiosas están a la orden del día. Ni se imagina que es el Islam, ni cuál es la particularidad árabe.
Siria no envía delegación. En realidad no ha sido invitada pues la Liga Árabe la ha expulsado. Y por más que Venezuela piteó, no se convocó a ese gobierno. No faltarán las organizaciones internacionales que aprovechen esta oportunidad para condenar a ese país por la guerra civil que afronta. Y como en esa disputa está metido con todo Estados Unidos, es de esperar que sus amigos sudamericanos se alineen. A lo mejor el caso Ecuador-Assange le roba protagonismo, pues ha vuelto al interés mediático.
Modestamente creo que el ASPA pudiera tener un filo más importante para la vida en el planeta. Me refiero a acciones concretas para promover la petroquímica en ambos bloques, dejando la quema de los hidrocarburos para priorizar su industrialización y de paso promover mercados internos, intercambio de manufacturas y lucha contra el cambio climático. Pero bueno eso pisa callos.
Desde Lima, Perú aplastada ideologicamente por el neoliberalismo más vulgar, estos artículos semanales de Carlos Alonso Bedoya son disidentes del pensamiento económico hegemónico.
domingo, 30 de septiembre de 2012
domingo, 23 de septiembre de 2012
Los socios del gas peruano
El monopolio exportador del gas peruano, comandado por la española Repsol y la norteamericana Hunt Oil (que hacen millones con nuestro recurso en mercados internacionales, incluso evadiendo el pago de regalías al ocultar el verdadero precio con que lo comercia en Asia, y que actúa en complicidad con el ministro de Energía y Minas, Jorge Merino, y el de Economía y Finanzas, Luis Castilla) parece que se va a salir con la suya a menos que las poblaciones del sur tomen conciencia.
El objetivo de los “socios del gas” es evitar a toda costa que el sur peruano se industrialice con una planta petroquímica como la que contempla el proyecto del gasoducto Kuntur, que ha sido dejado de lado por el Gobierno de Humala gracias al poderoso lobby que emprendieron y que va desde la caída del gabinete Lerner, hasta el anuncio presidencial de quitar-le el crédito puente con el que iba a comenzar su construcción (pateándolo de aquí a dos años), pasando por la farsa de la recuperación de los 2.5 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas del lote 88.
Incluso pretenden que el gas del proyecto Kuntur no tenga etano, con lo que se hiere de muerte toda posibilidad industrializadora, destinando el recurso solo para su quema, porque justamente este componente es el que permite usar el gas en la producción de bienes.
Este lobby logró que Humala priorice otro proyecto alternativo (ducto de etano por la costa) totalmente descabellado, sin estudios técnicos y que pretende hacer creer a las poblaciones de Puno que vía camioncitos (ducto virtual) pueden abastecerlos (eso con las justas llevará un gas bastante caro a algunos núcleos urbanos). Y a las de Cusco, que con un diminuto ducto regional de 8 pulgadas (a diferencia de las 32 originalmente planteadas en el proyecto PetroPerú-Kuntur) quedarán satisfechos.
Con engaños, como que el proyecto Kuntur no tenía reservas probadas, ni mercado (lo que es falso), los socios del gas han logrado convencer a Ollanta Humala y Nadine Heredia (que mucho del tema no entienden), para que cambien su promesa electoral, la misma que hizo que el Cusco declare traidor al candidato Toledo en la campaña electoral 2011, por haber favorecido la exportación del gas en su gobierno (cosa que se hizo efectiva con García) y abrace al candidato nacionalista, quien dijo que en enero de 2012 comenzaba la construcción del ansiado gasoducto.
No olvidemos que Lerner, en su presentación en el Congreso en agosto 2011, cuando todavía parecía ser éste un gobierno de cambios, reafirmó la promesa. Tenía todo para hacerlo, desde la firmeza para recuperar los 2.5 TCF del lote 88 hasta los tubos del ducto.
Pero el proyecto integral petroquímico del sur que generaría 100 o 150 veces el valor agregado que se logra con el simple hecho de licuar el gas para llevarlo fuera, no le conviene a quienes se benefician vendiéndolo. Es que un polo de esta naturaleza que implica un ducto que parte de Quillabamba en el Cusco y se dirige hasta Moquegua y Tacna, pasando por Puno y Arequipa, pretende ser la industria de las industrias nacionales de producción de bolsas, empaques, mangueras, telas, envases, tanques, etc. Es decir, la base para el desarrollo económico de verdad, y no solo la prosperidad falaz de la venta de las piedras de los cerros aprovechando coyunturas de buenos precios.
Pero los socios del gas tienen otros planes y no están dispuestos a soltar su mamadera.
El objetivo de los “socios del gas” es evitar a toda costa que el sur peruano se industrialice con una planta petroquímica como la que contempla el proyecto del gasoducto Kuntur, que ha sido dejado de lado por el Gobierno de Humala gracias al poderoso lobby que emprendieron y que va desde la caída del gabinete Lerner, hasta el anuncio presidencial de quitar-le el crédito puente con el que iba a comenzar su construcción (pateándolo de aquí a dos años), pasando por la farsa de la recuperación de los 2.5 trillones de pies cúbicos (TCF) de gas del lote 88.
Incluso pretenden que el gas del proyecto Kuntur no tenga etano, con lo que se hiere de muerte toda posibilidad industrializadora, destinando el recurso solo para su quema, porque justamente este componente es el que permite usar el gas en la producción de bienes.
Este lobby logró que Humala priorice otro proyecto alternativo (ducto de etano por la costa) totalmente descabellado, sin estudios técnicos y que pretende hacer creer a las poblaciones de Puno que vía camioncitos (ducto virtual) pueden abastecerlos (eso con las justas llevará un gas bastante caro a algunos núcleos urbanos). Y a las de Cusco, que con un diminuto ducto regional de 8 pulgadas (a diferencia de las 32 originalmente planteadas en el proyecto PetroPerú-Kuntur) quedarán satisfechos.
Con engaños, como que el proyecto Kuntur no tenía reservas probadas, ni mercado (lo que es falso), los socios del gas han logrado convencer a Ollanta Humala y Nadine Heredia (que mucho del tema no entienden), para que cambien su promesa electoral, la misma que hizo que el Cusco declare traidor al candidato Toledo en la campaña electoral 2011, por haber favorecido la exportación del gas en su gobierno (cosa que se hizo efectiva con García) y abrace al candidato nacionalista, quien dijo que en enero de 2012 comenzaba la construcción del ansiado gasoducto.
No olvidemos que Lerner, en su presentación en el Congreso en agosto 2011, cuando todavía parecía ser éste un gobierno de cambios, reafirmó la promesa. Tenía todo para hacerlo, desde la firmeza para recuperar los 2.5 TCF del lote 88 hasta los tubos del ducto.
Pero el proyecto integral petroquímico del sur que generaría 100 o 150 veces el valor agregado que se logra con el simple hecho de licuar el gas para llevarlo fuera, no le conviene a quienes se benefician vendiéndolo. Es que un polo de esta naturaleza que implica un ducto que parte de Quillabamba en el Cusco y se dirige hasta Moquegua y Tacna, pasando por Puno y Arequipa, pretende ser la industria de las industrias nacionales de producción de bolsas, empaques, mangueras, telas, envases, tanques, etc. Es decir, la base para el desarrollo económico de verdad, y no solo la prosperidad falaz de la venta de las piedras de los cerros aprovechando coyunturas de buenos precios.
Pero los socios del gas tienen otros planes y no están dispuestos a soltar su mamadera.
domingo, 16 de septiembre de 2012
¿Por qué suben los precios de los alimentos?
Tal como pasó en 2008, justo antes de la quiebra de Lehman Brothers, los precios de los principales commodities alimentarios (como trigo, maíz y soja) se han disparado. Eso eleva el costo de varios productos derivados, como harinas y aceites; y de otros que los requieren como insumo, como lácteos (por el alimento de las vacas) y pollo.
Igual como entonces, los medios más influyentes encuentran las causas en que la demanda de alimentos es cada vez mayor por el crecimiento chino, o que una parte importante de los cultivos se van para la producción de agrocombustibles. Al menos esas dos causas fueron las más sonadas en el año 2008.
Ahora que ya no pueden repetirlo, pues la economía china no tiene la velocidad para justificar el alza, y Europa y Estados Unidos están estancados, nos han venido con el cuento de que la culpa es del cambio climático.
Y si bien todos estos factores impactan los precios de alguna manera, no explican el paquetazo. Siendo honestos, la real causa tiene que ver con lo mismo que ha originado la crisis global: especulación financiera a toda máquina sin mayor regulación.
Los alimentos son considerados mercancías y transados en grandes mercados mundiales. El más conocido y usado es el Chicago Board of Trade, donde no operan solo productores, consumidores o distribuidores, sino más bien inversionistas que nada tienen que ver con alimentos, y solo desean ganar plata especulando con contratos de futuros y derivados de commodities. No comercian alimentos, solo negocian opciones de mercado.
En eso están los fondos índice (Index Funds), que reúnen plata de varios lados y entran en estos mercados como un jugador de póker en el casino. Empiezan a apostar moviendo las expectativas actua-les. Y si metes miles de millones de dólares en contratos de futuro de un determinado producto, generas expectativas alcistas. Al percibirse que el precio subirá en el futuro, muchos se protegen subiendo el precio en el presente. Es un juego perverso, pues involucra el hambre mundial.
Entre 2002 y 2008, los precios de los principales commodities alimentarios se triplicaron (trigo) o quintuplicaron (arroz). Pero en ese mismo periodo, según el Greenberg Center for Geoeconomic Studies, el crecimiento demográfico no se había acelerado. Es decir, la demanda relacionada con el consumo de las familias no explicaba el incremento.
Lo que se había incrementado era la demanda de entregas futuras de alimentos, siendo el arroz, el maíz, la soja y los aceites lo más negociado. Esas transacciones aumentaron exponencialmente. Solo en el periodo 2006-2008, crecieron 66 por ciento.
Esa evidencia, hizo que el propio Banco Mundial reconozca que la especulación financiera tiene un rol mayor en todo esto, cosa que negó inicialmente.
Los alimentos suben porque banqueros e inversionistas especuladores quieren más dinero. ¿Qué hacer?: regular estos mercados, poner límites de verdad al intercambio de futuros y derivados financieros y buscar más opciones para fondear el mercado alimentario. O sea, acabar con la especulación. Pero eso pisa unos callos…
Igual como entonces, los medios más influyentes encuentran las causas en que la demanda de alimentos es cada vez mayor por el crecimiento chino, o que una parte importante de los cultivos se van para la producción de agrocombustibles. Al menos esas dos causas fueron las más sonadas en el año 2008.
Ahora que ya no pueden repetirlo, pues la economía china no tiene la velocidad para justificar el alza, y Europa y Estados Unidos están estancados, nos han venido con el cuento de que la culpa es del cambio climático.
Y si bien todos estos factores impactan los precios de alguna manera, no explican el paquetazo. Siendo honestos, la real causa tiene que ver con lo mismo que ha originado la crisis global: especulación financiera a toda máquina sin mayor regulación.
Los alimentos son considerados mercancías y transados en grandes mercados mundiales. El más conocido y usado es el Chicago Board of Trade, donde no operan solo productores, consumidores o distribuidores, sino más bien inversionistas que nada tienen que ver con alimentos, y solo desean ganar plata especulando con contratos de futuros y derivados de commodities. No comercian alimentos, solo negocian opciones de mercado.
En eso están los fondos índice (Index Funds), que reúnen plata de varios lados y entran en estos mercados como un jugador de póker en el casino. Empiezan a apostar moviendo las expectativas actua-les. Y si metes miles de millones de dólares en contratos de futuro de un determinado producto, generas expectativas alcistas. Al percibirse que el precio subirá en el futuro, muchos se protegen subiendo el precio en el presente. Es un juego perverso, pues involucra el hambre mundial.
Entre 2002 y 2008, los precios de los principales commodities alimentarios se triplicaron (trigo) o quintuplicaron (arroz). Pero en ese mismo periodo, según el Greenberg Center for Geoeconomic Studies, el crecimiento demográfico no se había acelerado. Es decir, la demanda relacionada con el consumo de las familias no explicaba el incremento.
Lo que se había incrementado era la demanda de entregas futuras de alimentos, siendo el arroz, el maíz, la soja y los aceites lo más negociado. Esas transacciones aumentaron exponencialmente. Solo en el periodo 2006-2008, crecieron 66 por ciento.
Esa evidencia, hizo que el propio Banco Mundial reconozca que la especulación financiera tiene un rol mayor en todo esto, cosa que negó inicialmente.
Los alimentos suben porque banqueros e inversionistas especuladores quieren más dinero. ¿Qué hacer?: regular estos mercados, poner límites de verdad al intercambio de futuros y derivados financieros y buscar más opciones para fondear el mercado alimentario. O sea, acabar con la especulación. Pero eso pisa unos callos…
domingo, 9 de septiembre de 2012
El presupuesto de Castilla
El poder de Castilla es enorme. No solo pone ministros como Villena en Trabajo o Von Hesse en Agricultura, o controla el holding empresarial del Estado a través de Almora en Fonafe. Sino que tiene la mesa servida en la aprobación de su presupuesto 2013 en el Congreso.
Ninguno de los más potentes cuadros del nacionalismo en el Parlamento, conocedores del tema fiscal, como Abugattás o Espinoza, está a la cabeza de la Comisión de Presupuesto. Más bien han puesto a un neófito en ese lugar. Me refiero al congresista Josué Gutierrez, que junto a los otros cinco nacionalistas que lo acompañan en la comisión, nunca han sido parte de la misma. Debe ser porque Marisol Espinoza, quien lideró la comisión el año pasado, introdujo cambios que no le hicieron gracia a Castilla.
Y eso que era lógico hacer modificaciones, toda vez que era el gobierno anterior el que dejó hecha la propuesta presupuestal. Lo que pasa es que Castilla también estuvo en el gobierno anterior, encargándose desde el MEF nada menos que de hacer el presupuesto.
Esta vez Castilla quería tener en esa comisión a alguien que además de no conocer el tema, no se compre ningún pleito y su presupuesto se apruebe tal cual.
Pero como bien dijo Mauricio Mulder en la sustentación del presupuesto a inicios de la semana, todo se trata de un simple ritual constitucional, y a fin de noviembre se aprobará el presupuesto de Castilla. Mulder se refiere a que el Congreso no tiene capacidad real de incidencia en el presupuesto. Y él lo sabe bien, porque en los cincos años recientes de gobierno aprista se aprobaron los presupuestos de Carranza, Valdivieso, Carranza II, Araoz y Benavides. Es decir, del MEF.
Esto data del fujimorismo, cuando Boloña y los neoliberales (que son hegemonía en el MEF hasta ahora) acabaron con la influencia que podía ejercer la representación nacional en esta herramienta de gestión pública. Y lo hicieron vía la propia Constitución del 93, que es el tremendo candado presupuestal.
Todos saben que por más vueltas que se den los presidentes regionales, o los jefes de pliego en la Comisión de Presupuesto, si no tienen el visto bueno de Castilla, nada pasará. Y también saben que cuando, en cualquier momento del año, alguna institución pública pide una ampliación presupuestal al MEF, le responden que eso no figura en la ley de presupuesto. Y si figura, que no tiene fuente de financiamiento. Y si la tiene, que fue una imposición de último minuto en el Congreso y por tanto a esperar que haya un saldo. Y eso nunca pasa.
En esta ocasión Castilla fue a presentar al Congreso un presupuesto más conservador que de costumbre. Se encajonan, además de los más de 5 mil 273 millones de soles que están en la reserva de contingencia (de uso totalmente discrecional del MEF), 6 mil 982 millones de soles que no entran siquiera al presupuesto y se quedarán en la tesorería cuando se recauden, como concepto de ahorro fiscal por el entorno de crisis. Claro que eso no lo dijo durante su sustentación.
Si a eso sumamos los más de 20 mil millones de soles que están en el Fondo de Estabilidad Fiscal en el Banco Central, podemos entender porque tene-mos a los maestros y médicos en la calle haciendo huelga. Seguiremos mendigando sentados en la banca de oro.
Ninguno de los más potentes cuadros del nacionalismo en el Parlamento, conocedores del tema fiscal, como Abugattás o Espinoza, está a la cabeza de la Comisión de Presupuesto. Más bien han puesto a un neófito en ese lugar. Me refiero al congresista Josué Gutierrez, que junto a los otros cinco nacionalistas que lo acompañan en la comisión, nunca han sido parte de la misma. Debe ser porque Marisol Espinoza, quien lideró la comisión el año pasado, introdujo cambios que no le hicieron gracia a Castilla.
Y eso que era lógico hacer modificaciones, toda vez que era el gobierno anterior el que dejó hecha la propuesta presupuestal. Lo que pasa es que Castilla también estuvo en el gobierno anterior, encargándose desde el MEF nada menos que de hacer el presupuesto.
Esta vez Castilla quería tener en esa comisión a alguien que además de no conocer el tema, no se compre ningún pleito y su presupuesto se apruebe tal cual.
Pero como bien dijo Mauricio Mulder en la sustentación del presupuesto a inicios de la semana, todo se trata de un simple ritual constitucional, y a fin de noviembre se aprobará el presupuesto de Castilla. Mulder se refiere a que el Congreso no tiene capacidad real de incidencia en el presupuesto. Y él lo sabe bien, porque en los cincos años recientes de gobierno aprista se aprobaron los presupuestos de Carranza, Valdivieso, Carranza II, Araoz y Benavides. Es decir, del MEF.
Esto data del fujimorismo, cuando Boloña y los neoliberales (que son hegemonía en el MEF hasta ahora) acabaron con la influencia que podía ejercer la representación nacional en esta herramienta de gestión pública. Y lo hicieron vía la propia Constitución del 93, que es el tremendo candado presupuestal.
Todos saben que por más vueltas que se den los presidentes regionales, o los jefes de pliego en la Comisión de Presupuesto, si no tienen el visto bueno de Castilla, nada pasará. Y también saben que cuando, en cualquier momento del año, alguna institución pública pide una ampliación presupuestal al MEF, le responden que eso no figura en la ley de presupuesto. Y si figura, que no tiene fuente de financiamiento. Y si la tiene, que fue una imposición de último minuto en el Congreso y por tanto a esperar que haya un saldo. Y eso nunca pasa.
En esta ocasión Castilla fue a presentar al Congreso un presupuesto más conservador que de costumbre. Se encajonan, además de los más de 5 mil 273 millones de soles que están en la reserva de contingencia (de uso totalmente discrecional del MEF), 6 mil 982 millones de soles que no entran siquiera al presupuesto y se quedarán en la tesorería cuando se recauden, como concepto de ahorro fiscal por el entorno de crisis. Claro que eso no lo dijo durante su sustentación.
Si a eso sumamos los más de 20 mil millones de soles que están en el Fondo de Estabilidad Fiscal en el Banco Central, podemos entender porque tene-mos a los maestros y médicos en la calle haciendo huelga. Seguiremos mendigando sentados en la banca de oro.
domingo, 2 de septiembre de 2012
Debate penoso
El debate nacional en torno a la crisis económica de las economías industrializadas es bastante pobre. La mayoría de periodistas y analistas locales no abordan las causas reales de la tormenta financiero-económica que vive el mundo, ni mucho menos sus alcances.
Muchos de ellos defienden y repiten sin mayor argumentación que Europa está en crisis porque gastaron más de lo que podían, al financiar seguridad social, educación y salud de calidad de la población. Ignoran o no quieren considerar siquiera, que la culpa de todo esto la tienen los bancos más grandes del mundo.
El concepto de financiarización de la economía les es ajeno, y el aplastamiento ideológico neoliberal les impide ver que estamos ante una crisis de software del modelo.
La máxima expresión de eso es que el mercado no se regula solo, mucho menos el financiero, que en su afán por sacar utilidades cada vez mayores, han convertido a las finanzas en una especie de alquimia en donde el dinero brota de la nada.
Y esa nada es la que se encuentra después, cuando se busca el sustento material de operaciones multimillonarias. Eso estuvo detrás de la burbuja inmobiliaria estadounidense y de todas las que han ido reventando desde el 2008.
Un dato que explica esto me lo dio el profesor Esteban Serrani de la Universidad de Buenos Aires. Me dijo que si bien entre el 2003 y el 2008, la demanda china de crudo había aumentado en 920 millones de barriles, en el mismo lapso, las apuestas de los especuladores financieros en el mercado de futuros del petróleo equivalían a una cantidad similar: 847 millones de barriles. La especulación llegó a ser tal en el 2008, que por cada barril que se vendía físicamente, se negociaban a futuro 27 que aún no existían.
Eso es sacar plata de la nada. Lo mismo pasa con los commodities alimentarios como el maíz y el trigo, que desde el 2002 en adelante viene subiendo cada vez más, y en 2008 y el presente año, presentan escaladas que preocupan a todos.
No es que China consuma más. Es que los señores de las finanzas meten dinero de fondos de pensiones y otros capitales a la timba de los mercados de futuros y de derivados financieros, especulando con bienes que no existen, más de lo que la economía real puede soportar.
Los forados terminan siendo tan grandes que muchos colosos del mundo financiero empiezan a quebrar y los Estados se ven en la obligación de rescatarlos con el dinero de los contribuyentes. Eso ha pasado desde el 2008 en adelante.
La crisis se trasladó a los fiscos de Europa y Estados Unidos tras los rescates a la banca privada y los estímulos fiscales para mover las economías, que terminaron en ajustes presupuestarios, haciendo pagar el pato a los trabajadores, como vemos en España y varios países europeos y estados de la unión norteamericana. Y encima les hacen creer que ellos tienen la culpa.
Pero esa crisis del norte, nos va a dar fuerte en breve. Porque si uno mira las tremendas burbujas financieras de los commodities se encontrará que son proporcionalmente directas con la bajada de las tasas de interés de los países industrializados. El problema es que cuando las mismas regresen a sus niveles, los commodities también regresarán a sus precios normales, y el auge de los exportadores de materias primas habrá acabado. Entre ellos el peruano.
Muchos de ellos defienden y repiten sin mayor argumentación que Europa está en crisis porque gastaron más de lo que podían, al financiar seguridad social, educación y salud de calidad de la población. Ignoran o no quieren considerar siquiera, que la culpa de todo esto la tienen los bancos más grandes del mundo.
El concepto de financiarización de la economía les es ajeno, y el aplastamiento ideológico neoliberal les impide ver que estamos ante una crisis de software del modelo.
La máxima expresión de eso es que el mercado no se regula solo, mucho menos el financiero, que en su afán por sacar utilidades cada vez mayores, han convertido a las finanzas en una especie de alquimia en donde el dinero brota de la nada.
Y esa nada es la que se encuentra después, cuando se busca el sustento material de operaciones multimillonarias. Eso estuvo detrás de la burbuja inmobiliaria estadounidense y de todas las que han ido reventando desde el 2008.
Un dato que explica esto me lo dio el profesor Esteban Serrani de la Universidad de Buenos Aires. Me dijo que si bien entre el 2003 y el 2008, la demanda china de crudo había aumentado en 920 millones de barriles, en el mismo lapso, las apuestas de los especuladores financieros en el mercado de futuros del petróleo equivalían a una cantidad similar: 847 millones de barriles. La especulación llegó a ser tal en el 2008, que por cada barril que se vendía físicamente, se negociaban a futuro 27 que aún no existían.
Eso es sacar plata de la nada. Lo mismo pasa con los commodities alimentarios como el maíz y el trigo, que desde el 2002 en adelante viene subiendo cada vez más, y en 2008 y el presente año, presentan escaladas que preocupan a todos.
No es que China consuma más. Es que los señores de las finanzas meten dinero de fondos de pensiones y otros capitales a la timba de los mercados de futuros y de derivados financieros, especulando con bienes que no existen, más de lo que la economía real puede soportar.
Los forados terminan siendo tan grandes que muchos colosos del mundo financiero empiezan a quebrar y los Estados se ven en la obligación de rescatarlos con el dinero de los contribuyentes. Eso ha pasado desde el 2008 en adelante.
La crisis se trasladó a los fiscos de Europa y Estados Unidos tras los rescates a la banca privada y los estímulos fiscales para mover las economías, que terminaron en ajustes presupuestarios, haciendo pagar el pato a los trabajadores, como vemos en España y varios países europeos y estados de la unión norteamericana. Y encima les hacen creer que ellos tienen la culpa.
Pero esa crisis del norte, nos va a dar fuerte en breve. Porque si uno mira las tremendas burbujas financieras de los commodities se encontrará que son proporcionalmente directas con la bajada de las tasas de interés de los países industrializados. El problema es que cuando las mismas regresen a sus niveles, los commodities también regresarán a sus precios normales, y el auge de los exportadores de materias primas habrá acabado. Entre ellos el peruano.
domingo, 26 de agosto de 2012
José Villena y Titto Almora
Hay dos puestos públicos fundamentales que controla la derecha a través del titular de Economía y Finanzas, Luis Miguel Castilla, y que le permite poner un candado a las reformas salariales en empresas y entidades públicas como Serpost, Corpac y Essalud, que dependen del Fondo Nacional de Financiamiento de la Actividad Empresarial del Estado (Fonafe), lo que sin duda contribuye a la conflictividad laboral, cuando al Presidente Humala le conviene más bien reducirla.
Me refiero por un lado, al puesto de Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, en manos hoy de José Villena, quien impidió desde el MEF la reestructuración salarial de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional.
Villena, desde su ubicación en el gabinete, tiene a su cargo los conflictos laborales, y con ello la responsabilidad de facilitar los procesos de acuerdo entre las gerencias de las empresas públicas y los trabajadores de las mismas.
Precisamente, hace poco más de una semana, Villena logró sacarse de encima al viceministro de Trabajo, Pablo Checa, algo que se propuso desde que llegó al cargo en diciembre del 2011, porque Checa y su gente (expertos del mundo del trabajo que apoyaron a Ollanta desde la elaboración de sus propuestas laborales de campaña) lograron contener la lógica antilaboral del ministro en el campo de los conflictos.
Ahora que Villena está terminando de tomar el control del Viceministerio de Trabajo solo le falta deshacerse del laboralista Enrique Fernández Maldonado (todavía Director de Conflictos Laborales del Ministerio) quien ingresó con Checa. Para lograrlo, está en pared con el diario Correo en una campaña incesante de difamación.
El otro puesto clave que controla la derecha en este tema, es el del Presidente Ejecutivo de Fonafe, que ocupa hoy Titto Almora, quien en pared con Villena se encarga de poner en aprietos a las empresas públicas, pues tiene la última palabra en un aumento o una ampliación presupuestal.
Recientemente, Almora se negó a aprobar el acuerdo al que llegaron los trabajadores y la gerencia de Serpost para resolver el pliego de reclamos, que tenía como punto central subir los miserables salarios que ganan los trabajadores postales del Perú.
Y esa negación de Almora fue hecha a pesar de que no se afectaba el equilibrio financiero de Serpost y de que Fernández Maldonado (a través de los extraprocesos en el ministerio de Trabajo) había logrado que esa empresa pública y sus trabajadores se pongan de acuerdo para retomar el clima de paz laboral. Es incomprensible la actitud de Almora de negarle el visto bueno a esta resolución de conflicto, al propio gerente general de Serpost, quien le envió la carta para terminar con el procedimiento de negociación.
De igual modo, Almora se demoró casi cuatro meses en aprobar una ampliación presupuestal de Essalud, a pesar que le obliga a mantener una reserva técnica de 200 millones de soles, cuando hay un gran déficit de infraestructura y equipamiento en el seguro social.
Villena y Almora deberían dejar sus cargos para equilibrar el enorme poder de la derecha en el gobierno, y permitirle al Presidente tener más libertad para manejar a su burocracia y cumplir con sus ofertas electorales.
Me refiero por un lado, al puesto de Ministro de Trabajo y Promoción del Empleo, en manos hoy de José Villena, quien impidió desde el MEF la reestructuración salarial de las Fuerzas Armadas y Policía Nacional.
Villena, desde su ubicación en el gabinete, tiene a su cargo los conflictos laborales, y con ello la responsabilidad de facilitar los procesos de acuerdo entre las gerencias de las empresas públicas y los trabajadores de las mismas.
Precisamente, hace poco más de una semana, Villena logró sacarse de encima al viceministro de Trabajo, Pablo Checa, algo que se propuso desde que llegó al cargo en diciembre del 2011, porque Checa y su gente (expertos del mundo del trabajo que apoyaron a Ollanta desde la elaboración de sus propuestas laborales de campaña) lograron contener la lógica antilaboral del ministro en el campo de los conflictos.
Ahora que Villena está terminando de tomar el control del Viceministerio de Trabajo solo le falta deshacerse del laboralista Enrique Fernández Maldonado (todavía Director de Conflictos Laborales del Ministerio) quien ingresó con Checa. Para lograrlo, está en pared con el diario Correo en una campaña incesante de difamación.
El otro puesto clave que controla la derecha en este tema, es el del Presidente Ejecutivo de Fonafe, que ocupa hoy Titto Almora, quien en pared con Villena se encarga de poner en aprietos a las empresas públicas, pues tiene la última palabra en un aumento o una ampliación presupuestal.
Recientemente, Almora se negó a aprobar el acuerdo al que llegaron los trabajadores y la gerencia de Serpost para resolver el pliego de reclamos, que tenía como punto central subir los miserables salarios que ganan los trabajadores postales del Perú.
Y esa negación de Almora fue hecha a pesar de que no se afectaba el equilibrio financiero de Serpost y de que Fernández Maldonado (a través de los extraprocesos en el ministerio de Trabajo) había logrado que esa empresa pública y sus trabajadores se pongan de acuerdo para retomar el clima de paz laboral. Es incomprensible la actitud de Almora de negarle el visto bueno a esta resolución de conflicto, al propio gerente general de Serpost, quien le envió la carta para terminar con el procedimiento de negociación.
De igual modo, Almora se demoró casi cuatro meses en aprobar una ampliación presupuestal de Essalud, a pesar que le obliga a mantener una reserva técnica de 200 millones de soles, cuando hay un gran déficit de infraestructura y equipamiento en el seguro social.
Villena y Almora deberían dejar sus cargos para equilibrar el enorme poder de la derecha en el gobierno, y permitirle al Presidente tener más libertad para manejar a su burocracia y cumplir con sus ofertas electorales.
domingo, 19 de agosto de 2012
Ilusiones económicas
Hace unos días se desató un entusiasmo –en mi opinión desproporcionado- por las cifras de crecimiento económico de junio, de 7.07 por ciento, difundidas por el INEI.
Nuevamente escucho cosas como que estamos blindados ante la crisis mundial y que vamos a ser el país en la región que más crece mientras la crisis azota al resto.
Lamento no compartir ni un poco ese entusiasmo, pues recuerdo claramente como luego de alcanzar cifras de crecimiento de dos dígitos entre junio y septiembre del 2008, nos fuimos a cero en febrero 2009 y a -1.7 en abril de ese mismo año; en una tendencia de desaceleración económica estrepitosa desde septiembre del 2008, cuando cae el Lehman Brothers y se produce la contracción del crédito en los Estados Unidos.
Es que nuestra economía es tan precaria y dependiente que no es verdad que mientras los demás caen, nosotros seguimos en pie. Esa es una ilusión, y no hay mejor prueba que el recordar que en el 2009, el Perú fue uno de los países de la región que más se desaceleró. Pasamos de una velocidad de 9.8% en el 2008, a una de 0.9% en el 2009. Y eso que si no se hubiese cambiado la metodología del INEI justo ese año, muchos expertos afirman que esa cifra llegaba al -1.2%.
El pasar de casi 10 puntos crecimiento a casi cero, demuestra que en la economía peruana no hay nada seguro por delante. Además, hay que tomar en cuenta que tanto en el 2008 como ahora, estamos viendo una subida considerable del precio mundial de los alimentos.
Esa inflación importada, hizo que el ministro de economía de entonces, Luis Valdivieso, cometa la torpeza de “modular” el gasto, justamente cuando el ciclo económico mundial indicaba lo contrario.
Lo preocupante es que ya sabemos que así gastemos a toda máquina este año, terminaremos igual con superávit fiscal enorme, debido a la pésima gestión de Castilla en impulsar el gasto y la inversión pública.
Pero lo más peligroso es que esa subida de precios de los alimentos aliente a Estados Unidos y Europa (más deterioradas que en el 2008) a frenar la inflación subiendo la tasa de interés referencial del Banco Central Europeo y la Reserva Federal respectivamente, que hoy están cercanas a cero.
Y sin necesidad que lleguen a sus niveles históricos, la subida de esas tasas será un duro golpe a los precios de los minerales que el Perú exporta.
Con un panorama en el que caen los precios de los metales y sube el de los alimentos, sumado al achicamiento de los mercados mundiales y el repliegue de los capitales a las economías centrales, estaremos en un aprieto de envergadura.
Lo raro es que durante todo julio y lo que va de agosto, muchos analistas han advertido de una ralentización de la economía peruana. Una muestra de ello es la caída de las exportaciones. Sin embargo, ahora muchos celebran lo bien que le ha ido al Perú en junio (hace dos meses). Es como si estuviéramos viviendo una ilusión económica.
Nuevamente escucho cosas como que estamos blindados ante la crisis mundial y que vamos a ser el país en la región que más crece mientras la crisis azota al resto.
Lamento no compartir ni un poco ese entusiasmo, pues recuerdo claramente como luego de alcanzar cifras de crecimiento de dos dígitos entre junio y septiembre del 2008, nos fuimos a cero en febrero 2009 y a -1.7 en abril de ese mismo año; en una tendencia de desaceleración económica estrepitosa desde septiembre del 2008, cuando cae el Lehman Brothers y se produce la contracción del crédito en los Estados Unidos.
Es que nuestra economía es tan precaria y dependiente que no es verdad que mientras los demás caen, nosotros seguimos en pie. Esa es una ilusión, y no hay mejor prueba que el recordar que en el 2009, el Perú fue uno de los países de la región que más se desaceleró. Pasamos de una velocidad de 9.8% en el 2008, a una de 0.9% en el 2009. Y eso que si no se hubiese cambiado la metodología del INEI justo ese año, muchos expertos afirman que esa cifra llegaba al -1.2%.
El pasar de casi 10 puntos crecimiento a casi cero, demuestra que en la economía peruana no hay nada seguro por delante. Además, hay que tomar en cuenta que tanto en el 2008 como ahora, estamos viendo una subida considerable del precio mundial de los alimentos.
Esa inflación importada, hizo que el ministro de economía de entonces, Luis Valdivieso, cometa la torpeza de “modular” el gasto, justamente cuando el ciclo económico mundial indicaba lo contrario.
Lo preocupante es que ya sabemos que así gastemos a toda máquina este año, terminaremos igual con superávit fiscal enorme, debido a la pésima gestión de Castilla en impulsar el gasto y la inversión pública.
Pero lo más peligroso es que esa subida de precios de los alimentos aliente a Estados Unidos y Europa (más deterioradas que en el 2008) a frenar la inflación subiendo la tasa de interés referencial del Banco Central Europeo y la Reserva Federal respectivamente, que hoy están cercanas a cero.
Y sin necesidad que lleguen a sus niveles históricos, la subida de esas tasas será un duro golpe a los precios de los minerales que el Perú exporta.
Con un panorama en el que caen los precios de los metales y sube el de los alimentos, sumado al achicamiento de los mercados mundiales y el repliegue de los capitales a las economías centrales, estaremos en un aprieto de envergadura.
Lo raro es que durante todo julio y lo que va de agosto, muchos analistas han advertido de una ralentización de la economía peruana. Una muestra de ello es la caída de las exportaciones. Sin embargo, ahora muchos celebran lo bien que le ha ido al Perú en junio (hace dos meses). Es como si estuviéramos viviendo una ilusión económica.
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